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La municipalidad de Luján convocó para el próximo sábado en el santuario y basílica nacional Nuestra Señora de Luján a una “misa por la paz y la fraternidad de los argentinos” que el intendente local, Leonardo Boto, dijo en Télam Radio que constituye “la propuesta de iniciar un tránsito hacia la construcción de un diálogo” tras el “hecho bisagra” que significó el intento de asesinato a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Boto subrayó que la invitación corresponde a la Municipalidad, dijo que “ningún partido político convoca nada” y detalló que la propuesta fue extendida a los 135 intendentes de la provincia, a todos los gobernadores a todos los diputados y senadores de la Nación y de la provincia de Buenos Aires, a las Fuerzas Armadas, a la dirigencia gremial, empresaria y movimientos sociales”.
Describió que “va a ser una misa ecuménica, va a haber representantes de diferentes credos religiosos” y apuntó que también asistirán “representantes diplomáticos”.
“A partir de los hechos de público conocimiento, el atentado contra la vicepresidenta, todo lo que fue sucediendo que resultó un momento bisagra, creo que todos tomamos conciencia que así no podemos seguir porque vamos a terminar mal. Es tiempo de parar un poco la pelota, reaccionar e intentar generar un nuevo proceso”, expresó.
Mencionó, en paralelo, la carta de la Conferencia Episcopal a los Obispos donde convoca para este fin de semana a que sea un fin de semana de oración en las celebraciones que se realicen y se ore por la fraternidad de los argentinos.
“Y nos parecía que desde Luján, el centro espiritual de la República Argentina, donde está el Santuario Nacional, donde está la casa de María, la Patrona de todos los argentinos y argentinas teníamos que hacer algo oficial y ahí fue cuando hablamos con el Arzobispo de Mercedes-Luján y coincidimos en organizar esta misa, que va a llevar adelante la Iglesia a pedido del municipio de Luján y acordamos una amplia convocatoria”, puntualizó.
Boto enfatizó en la considera la “necesidad” de que se inicie un proceso de diálogo y añadió que sabe, porque no es “inocente”, que ese camino “será difícil”.
“No soy inocente, nada va a cambiar mágicamente a partir sábado ni mucho menos, creo que el desafío que tenemos es iniciar un proceso, difícil, que va a tener marcha y contra marchas, que va a tener momentos en que parezca que todo se va al tacho, momentos en que se puede avanzar, pero nos tenemos que proponer iniciar un proceso, un tránsito hacia la construcción de un diálogo”, culminó (Por Alejandro Delgado Morales).